Alexander Barboza fue el único ex River que estuvo presente en la final de la Copa Libertadores 2024 entre Botafogo y Atlético Mineiro. Y luego de que su equipo sea campeón, con él entre sus figuras, el zaguero se rindió ante el estadio Monumental. “Es una locura“, dijo.

Barboza tuvo un paso por el Más Grande en 2017, ya que antes se había ido a préstamo sin debutar en Primera, y después, volvió en 2019 pero rápidamente fue vendido a Independiente. Así, apenas jugó seis partidos con la camiseta de River. El pasado sábado volvió a pisar el Monumental, y no solo se llevó el mejor recuerdo de su vida por ganar la Copa, sino que además quedó maravillado con la semejante del Millonario.

“Es una locura, es muy pero muy muy diferente a cuando estuve yo. Es hermoso, grande e increíble”, destacó en diálogo con ESPN. Es que desde la última vez que pisó Núñez, hace ya algunos años, el Monumental tuvo un importante e histórico plan de obras, que incluyó entre otras cosas un nuevo campo de juego, más tribunas y una impresionante pantalla LED.

Terminó el partido y explotaron los festejos. Barboza fue directamente a buscar a su familia a las tribunas del Monumental y se dio un cálido abrazo con sus papás y su hija. “Lloré ayer a la noche, lloré hoy al mediodía, lloré cada vez que mis papás me hablaban, lloré durante el partido, lloré antes de que arranque. Soy un pibe que tiene cara de malo, pero soy de lágrimas bastantes fáciles. Pensé en cada una de las personas que desde el día uno me acompañaron e hicieron de todo para que yo hoy sea jugador profesional“, dijo.

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