Marcelo Gallardo optó por sacar a los jugadores más experimentados del equipo durante un tramo complicado del partido, tomando una decisión estratégica basada en razones específicas. El entrenador buscó preservar a sus referentes debido a circunstancias particulares que podían afectar su rendimiento o la dinámica del juego.
Cuando River aún no había asegurado la victoria contra Instituto, Marcelo Gallardo tomó una decisión sorpresiva al sacar a Paulo Díaz y Marcos Acuña, dos jugadores clave del equipo. El entrenador tenía razones claras para proteger a sus referentes y evitar posibles lesiones.
El partido estuvo marcado por un juego intenso y físico, lo que provocó que tanto Díaz como Acuña recibieran varios golpes durante el segundo tiempo. Aunque sufrieron molestias, afortunadamente no resultaron en lesiones graves que puedan afectar su participación en los próximos encuentros. Esto permitirá a Gallardo contar con ambos para el duelo contra San Lorenzo, que se disputará el domingo 27 de julio en el Estadio Monumental.
En el desarrollo del partido, tanto Díaz como Acuña demostraron un gran nivel y liderazgo. Acuña destacó con varios centros, duelos ganados y un disparo al arco, mientras que Díaz mostró solidez al ganar sus duelos y recuperar balones. Además, Acuña estuvo cerca de ser expulsado tras un fuerte cruce con Fernando Alarcón, que generó tensión en el juego.





