Tras sufrir una nueva derrota, el Estadio Monumental se convirtió en un escenario de fuerte descontento, con la hinchada expresando su frustración de manera contundente hacia los dirigidos por Marcelo Gallardo. Los silbidos, gritos y gestos de reproche acompañaron el final del partido, reflejando la indignación de los seguidores por el rendimiento del equipo y la continuidad de los malos resultados.

Tras una previa tensa, en la que varios jugadores habían recibido el reproche de la hinchada por los últimos resultados, sobre todo la reciente eliminación en la Copa Libertadores, River volvió a caer y el Estadio Monumental estalló de bronca. Los seguidores mostraron su enojo con cánticos y una lluvia de silbidos luego de la derrota por 2 a 1 ante Deportivo Riestra, reflejando la frustración acumulada tras semanas de malos rendimientos.

La serie de resultados negativos y la crisis futbolística que atraviesa el equipo agotó la paciencia de los fanáticos, que nuevamente llenaron el Monumental con 86 mil personas solo por la pasión hacia la camiseta. La reacción del público fue intensa: hubo silbidos generalizados desde las cuatro tribunas cuando el plantel se dirigía al vestuario, expresando su descontento con un equipo que mostró falta de ideas, rendimientos flojos y poca autoridad en el campo de juego. Durante varios momentos del encuentro se escucharon cánticos como “movete River, movete”, evidencia clara de que la paciencia de la hinchada se había agotado.

En este contexto, River deberá viajar a Rosario para enfrentar a Racing por los cuartos de final de la Copa Argentina, un partido clave que podría definir el rumbo de la temporada del equipo. El encuentro se jugará el jueves 2 de octubre, a partir de las 18.00 horas, en el Gigante de Arroyito, escenario que también recibirá al Millonario unos días más tarde frente a Rosario Central. La exigencia será máxima, ya que el equipo buscará dar vuelta la página y demostrar un cambio de actitud ante un rival complicado.

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