A pocos días del Superclásico, el DT analiza un esquema más conservador para recuperar seguridad y frenar el poder ofensivo del rival.
El Superclásico ante Boca aparece en el horizonte y Marcelo Gallardo prepara una modificación estratégica en River: la posibilidad de alinear cinco defensores desde el arranque. El técnico considera que el equipo necesita mayor solidez y orden para afrontar el duelo en La Bombonera.
La línea del fondo se armaría con Martínez Quarta y Rivero como centrales fijos, sumando a Portillo o Paulo Díaz como tercer zaguero. Los laterales tendrían la doble función de cerrar espacios y proyectarse al ataque según el desarrollo del partido.
La medida apunta a ajustar el equilibrio de un River que busca reencontrarse con su mejor versión. Gallardo apuesta por una estructura más sólida en el partido más exigente del calendario.





