River Plate analiza el retorno de diez futbolistas que estaban con préstamo o lesionados, rumbo a la pretemporada o al torneo que viene. El cuerpo técnico se prepara para someter a evaluación a cada uno, considerando estado físico, adaptación a la idea de juego y aporte al equipo de cara a un año cargado de competiciones.
La decisión implica revisar no solo su rendimiento individual, sino también cómo encajan en la estrategia colectiva. Algunos jugadores regresan tras buenas actuaciones en otros clubes; otros vienen de largos períodos de inactividad. Habrá pruebas físicas, evaluación médica y trabajos tácticos especiales para determinar quiénes se quedarán en Núñez.
Para los dirigentes y el entrenador, esta evaluación es clave: buscan armar un plantel competitivo, que combine experiencia, talento joven y versatilidad. Con recursos limitados y necesidades de rotación ante la multiplicidad de torneos, cada jugador cuenta. Es una apuesta por optimizar lo que ya hay antes de salir al mercado de pases.
La noticia genera expectativa entre los hinchas: algunos confían en que el retorno de figuras conocidas aportará jerarquía y profundidad. Otros piden prudencia: la presión del pasado no garantiza rendimiento futuro, y la competencia por un lugar no será sencilla.





