El club atraviesa una etapa de transformaciones en su gestión, con nuevas influencias políticas que marcan una diferencia con respecto a ciclos anteriores.
Durante la presidencia de Rodolfo D’Onofrio, River Plate estableció una reputación de orden institucional y crecimiento sostenible, con foco en resultados deportivos y una estructura sólida de administración.
En los últimos años, con la llegada de Stefano Di Carlo, la conducción del club exhibe una mayor presencia de discursos que reflejan una influencia libertaria en algunos sectores de sus dirigentes, lo que ha generado expectativas y cuestionamientos dentro del ámbito riverplatense.
La comparación entre ambos períodos invita a valorar no solo los logros deportivos y de gestión, sino también cómo las ideas y los enfoques políticos pueden impactar en la identidad institucional de una de las instituciones deportivas más importantes del país.





