Desde refuerzos que decepcionaron hasta el poco peso en competencias internacionales, repasamos los factores que marcaron un año difícil para el club millonario.
En un año donde River Plate no pudo alcanzar títulos ni consolidar una identidad de juego, hubo una serie de hechos que reflejaron la falta de eficacia y adaptación del plantel. Los refuerzos llegados tras la pretemporada dejaron más preguntas que respuestas, con pocos aportes cuantificables en goles o rendimiento sostenido.
El equipo también sufrió estadísticamente: protagonizó una de las peores rachas ofensivas del torneo, sin convertir goles al inicio de múltiples partidos y mostrando dificultades para imponer su jerarquía incluso ante rivales de menor perfil.
A esto se sumó la exposición de carencias en el mediocampo y la delantera, con ejecutantes ineficaces desde el punto penal y juveniles que, si bien mostraron ganas, no lograron ser soluciones consistentes en momentos decisivos.





