El 5-4 entre River Plate y Argentinos Juniors, disputado hace 40 años, es recordado como uno de los mejores partidos en la historia del fútbol argentino por su intensidad y su nivel de juego.
Desde el arranque, el encuentro ofreció un ritmo vertiginoso, con situaciones de gol constantes y una sucesión de emociones que mantuvo al público en vilo durante los 90 minutos. El Monumental fue escenario de un duelo que nunca dio respiro.
En ese contexto, Enzo Francescoli brilló con una actuación excepcional que quedó marcada por una calificación fuera de lo común, símbolo del impacto que tuvo su desempeño en el desarrollo del partido.
A cuatro décadas de aquella jornada, el River-Argentinos sigue siendo una referencia obligada cuando se habla de partidos históricos. Un encuentro que trascendió el resultado y se transformó en un emblema del mejor fútbol argentino.





