El club de Núñez mantiene una línea de contrataciones basada en el rendimiento inmediato, dejando de lado las gestiones por jugadores de ciclos anteriores.
La gestión de Marcelo Gallardo en River Plate continúa bajo una política estricta respecto a la incorporación de futbolistas. En este inicio de 2026, la decisión de no contactar a jugadores con pasado exitoso en la institución responde a un análisis del cuerpo técnico sobre la actualidad física y futbolística de cada candidato, priorizando las necesidades del esquema actual por sobre los antecedentes.
Desde la dirección técnica se busca evitar la acumulación de futbolistas en puestos que ya están cubiertos o que requieren características diferentes a las de los jugadores que militan en el extranjero. Esta metodología de trabajo busca optimizar el presupuesto del club y garantizar que cada refuerzo llegue con el rodaje necesario para integrarse rápidamente a la competencia oficial.
La dirigencia ha respaldado este criterio, enfocando los recursos en las áreas que el entrenador considera críticas. De esta manera, el mercado de River se perfila hacia la búsqueda de nuevos perfiles, marcando una distancia con la tendencia de años anteriores de facilitar el retorno de deportistas que ya cumplieron etapas previas en el club.





